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CHAPALA LAKE...

Chapala, cerca de su peor crisis

Actualmente el Lago de Chapala se encuentra a 40.9% de su capacidad, y la temporada de estiaje apenas comienza.
  • El pronostico de recuperación es negativo para la temporada de lluvias
  • La CEA pronostica un panorama adverso para el lago más grande en el país; la solución llegará hasta 2016
GUADALAJARA, JALISCO (03/ABR/2014).- El panorama es adverso para el Lago de Chapala. La recuperación que han dado los temporales de los últimos años es mínima y el Sol se ha encargado de evaporar más del doble de lo que ingresó. Lo peor: el periodo más complicado del estiaje apenas se inicia y no hay signos de que las lluvias de este año vayan a ser bondadosas, por lo que el lago natural más grande de México está en crisis.

Ése es el calificativo que arroja la Comisión Estatal del Agua (CEA), instancia que, con base en sus datos históricos, calcula que en su periodo más bajo de los próximos dos años el cuerpo de agua llegará a almacenar mil 455 millones de metros cúbicos (Mm3), lo que significa que estará a menos de una quinta parte de su capacidad total.

Actualmente Chapala se encuentra sobre la cota 93.53, almacena tres mil 231 Mm3 y está a 40.9% de su capacidad. La ausencia de lluvias ha incidido en 52 centímetros de pérdida de los 97 que ganó gracias, en mayor medida, al paso de los huracanes “Ingrid” y “Manuel” en septiembre del año pasado.

Los cálculos de la dependencia contemplan dos escenarios: el peor es que sean sólo 60 centímetros los que aumente el vaso cada año hasta 2016; el mejor es que sea un metro. Aún así, la estadística para esas fechas sigue a la baja. Tal y como sucedió entre 1945 y 1955: la llamada “decena trágica”, según el funcionario estatal.

Pero “cualquiera que sea el panorama, de todos modos estamos ante una crisis y nadie se da cuenta. El lago está ante una crisis escandalosa”, dice Tito Lugo, quien compara aquel periodo con el actual, y añade un elemento que prueba mayor gravedad: el escenario de pérdida actual está pronosticado para cinco años (la mitad del tiempo transcurrido en la década del 40, cuando pasó de la cota 96.5 a la 90.8).

“No lo estoy inventando. Es un panorama crítico. Si en los próximos dos años se vuelve a presentar lo que está sucediendo, aquí nos quedamos sin agua”.

En contraste con los pronósticos del titular de la CEA, especialistas en materia hidrológica coinciden en que si bien el lago está entrando en crisis, resulta improbable llegar a la cota mínima alcanzada en julio de 1955, por lo menos en los años más próximos.

“Parece poco probable que el lago descienda a la cota 90.8. Todo dependerá del temporal de lluvias que tengamos éste y el siguiente año. Tampoco veo probable que bajemos a la cota 91.07 que tuvimos en junio de 2002 (la segunda histórica más baja)”, señala el presidente del Consejo Académico del Agua, Manuel Montenegro Fragoso