2.5.14

EL ZAPOTILLO...

Antes de construir presas, el gobierno debe eficientar el uso del agua, insiste el ITESO

• El Zapotillo tendrá un alto costo socioambiental para toda la región de Los Altos
Además de inundar Temacapulín, Acasico y Palmarejo, El Zapotillo pone punto final a las necesidades hídricas de Los Altos ■ Foto Héctor Jesús Hernández
Además de inundar Temacapulín, Acasico y Palmarejo, El Zapotillo pone punto final a las necesidades hídricas de Los Altos ■ Foto Héctor Jesús Hernández
Mauricio Ferrer.- Además de inundar tres poblados, la construcción de la presa El Zapotillo afectará toda la región de Los Altos de Jalisco, pues mermará el abasto de agua para la zona, tendrá un costo socioambiental y comprometerá el patrimonio local, esta es la postura del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) en torno a la obra.
“Ante escenarios de estrés climático y disminución de lluvias, las ciudades de Guadalajara y León buscan aumentar sus reservas de agua disponible, mientras que en esta relación con las dos urbes, Los Altos (sus municipios, habitantes y productores) merman sus aguas, pagan el costo socioambiental de este modelo y comprometen su patrimonio”.
La universidad jesuita se pronunció porque la gestión integral del agua para Jalisco deje de ser un discurso y se convierta en un modelo efectivo que atienda las necesidades urgentes en materia hídrica.
Para dar paso a una acción concreta, la institución educativa planteó que existen dos modelos desde el cual se puede abordar el abastecimiento de agua para la entidad. Uno de ellos, al que califica como “predominante”, consiste en la construcción de grandes infraestructuras hidráulicas, y el otro corresponde a una gestión sustentable que contempla el ciclo social y natural del agua en sus diferentes contextos locales y regionales.
El ITESO recordó que desde hace más de 10 años, sus académicos han elaborado innumerables investigaciones que han sido difundidas a través de libros, artículos en medios de comunicación y en otros formatos, y que proponen todo un modelo sustentable del agua que favorece la justicia, la paz social y la participación democrática.
“El metabolismo de las ciudades y su crecimiento han aumentado su necesidad de agua, pero antes de construir presas y acueductos los expertos del ITESO han insistido en mejorar al máximo la eficiencia y el cuidado de las fuentes en uso, es decir, recuperar el agua potencialmente disponible a través de la restauración ambiental, la reducción de su consumo en todos los sectores, mejorar la calidad del agua potable, mantener en estado óptimo las redes de conducción desde las fuentes y dentro de la ciudad, sanear 100 por ciento de las descargas, evitar la contaminación de cuerpos de agua y acuíferos, cuidar las áreas de recarga, controlar las concesiones de extracción de agua, reutilizar las aguas tratadas e instalar dispositivos ahorradores, entre otras acciones que aumentarían el volumen de agua disponible mientras se administra la demanda”, explicaron los expertos.
Así, la construcción de la presa El Zapotillo, desde la óptica de la universidad, deja en segundo lugar de importancia a los municipios de la región alteña y las implicaciones sociales que generará la obra.
“Por un lado conlleva la inundación de tres poblaciones, y por el otro pone punto final a las necesidades de acceso y disponibilidad de agua superficial para los distintos usos en Los Altos, mientras se acentúa la sobreexplotación de sus aguas subterráneas. La construcción y operación de esta infraestructura hidráulica –articulada a las presas de El Salto y El Purgatorio y quizás algunas más en el futuro– se limita a la captación y conducción de aguas superficiales para uso exclusivo público urbano, lo cual dista de ser un manejo integral y sustentable con perspectiva regional de ciclo e interdependencia campo-ciudades”, así lo establece la institución.
La postura del ITESO también destaca que el reto para el Observatorio Ciudadano para la Gestión Integral del Agua, propuesto por el gobierno de Jalisco, no es menor, pues tiene como principal desafío, pasar de un modelo de grandes obras hidráulicas hacia un verdadero modelo sustentable.
“Es importante que el gobernador Aristóteles Sandoval y las autoridades de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) acudan con los pobladores de Temacapulín, Acasico y Palmarejo, para explicarles directamente la situación actual y futura de la presa El Zapotillo y las implicaciones de las decisiones técnicas para los habitantes; invitar a sus representantes e incluir los intereses de esas comunidades en la conformación del Observatorio”, destaca el ITESO.
Entre las propuestas que los especialistas de la universidad han planteado al citado Observatorio destacan: que la Comisión Nacional del Agua y la Comisión Estatal del Agua (CEA) expliquen a los municipios de Los Altos, cuantas veces sea necesario, los proyectos hídricos para la zona; detener el deterioro y la sobreexplotación de las aguas superficiales de la región y de la zona metropolitana de Guadalajara; desarrollar un plan de gestión para el tratamiento del lago de Chapala; y revisar la red hidráulica de la capital de Jalisco, entre otras.