5.5.14

CHAPALA LAKE...

Agricultura invade zonas secas a la orilla del lago de Chapala

Investigador alerta contra tentativas de desecación permanente que se manejan en el sector oficial, cobijadas en una visión economicista del agua.

Cuando el lago se recupera se lleva todos los desechos de la cosecha hacia el el cuerpo de agua.
Cuando el lago se recupera se lleva todos los desechos de la cosecha hacia el el cuerpo de agua. (Mariana Hernández)
Los descensos del lago de Chapala no sólo ocasionan problemas de concentración de contaminantes que encarecen la potabilización; el lago, que es somero en su parte oriental, ha dejado casi 20 mil hectáreas descubiertas, húmedas y fértiles, y la agricultura de la zona no deja pasar la oportunidad.
“Están dejando los controles de la zona de Jamay y siembran más allá de la zona federal; las lluvias del año pasado no fueron malas y para evitar que los terrenos se inundaran los agricultores le sacaron agua al lago y con eso evitaron perder sus cosechas; aquí tenemos un problema muy serio que también ocasiona más contaminación por el uso de agroquímicos”, dijo a MILENIO JALISCO el director del Instituto de Limnología, Manuel Guzmán Arroyo.
“Se compacta el piso, se dejan los desechos de la cosecha, y cuando el lago se recupera se lleva toda esa contaminación al cuerpo de agua; yo veo que están repitiendo el mismo modelo que a principios del siglo XX, en que se segregó la Ciénaga de Chapala cuando se le quitaron 50 mil hectáreas al lago; es el mismo proceso, se evita que entre el agua, se deja que los agricultores siembren y luego lo justificamos: que si hacemos más chico el cuerpo de agua tendremos más agua, entonces así vamos acabar haciendo albercas en cada pueblo de la orilla”, advierte el investigador, autor de un polémico trabajo nunca rebatido: Chapala, una crisis programada (2003). Guzmán Arroyo sostiene que las condiciones que señaló en ese estudio no han cambiado.
La crisis del lago “es totalmente artificial, y en la ignorancia de estas personas dicen que la evaporación es el principal problema del lago, y si leyeran un poco, si fueron a la escuela, se darían cuenta que la evaporización es un proceso muy importante en el equilibrio del planeta, para lo que es la redistribución de la temperatura, y es demostrar una total ignorancia el decir que la evaporización es el principal problema del lago”, señala.
A marzo de 2014, la evaporación acumulada en el lago equivale a 186.53 milímetros según cifras de la Comisión Estatal del Agua (CEA). En general, de pérdidas que pueden ir de mil a 1,500 millones de m3, más de dos tercios corresponden al proceso.
“Están buscando obras para quitarle otro pedazo a Chapala, para una agricultura que está en crisis permanente; lo acabamos de ver con los precios del maíz y esa es la agricultura que estamos protegiendo: importamos grandes cantidades de semillas y no protegemos a nuestros agricultores locales, y qué pasa con los pescadores desplazados, tampoco se les apoya”.
El investigador destaca que el problema de las extracciones al lago no se limita a la tentativa del SIAPA de la segunda línea del acueducto que ha intentado en los últimos años. En realidad, “si nos vamos a la Ciénega hay dos o tres plantas de bombeo más grandes que el acueducto, y esto es manejado por los agricultores de la zona, o sea, no hay acuerdos ahí y ellos meten y sacan agua; por ejemplo, ellos meten agua a Chapala, en Sahuayo y Jiquilpan, que no están dentro de la cuenca y sus aguas negras las tiran a los canales de riego […] no hay quien controle nada, es tierra de nadie, predominan los intereses económicos en esto”.
Guzmán Arroyo teme que se trate de revivir una iniciativa que en su momento tuvo el hidrólogo Francisco de Paula Sandoval, de recortar el lago con nuevos diques —con la típica visión de los “ingenieros-tubito”—, y evitar la alta evaporación. “No entienden que la importancia del lago es que mantiene el clima en la región, eso de lo que Guadalajara se jactaba, de tener uno de los mejores climas del país, […] sin esa evaporación se elevan temperaturas y eso implica un gran gasto de energía, ventiladores, aire acondicionado, es increíble que no lo vean”.
La vieja desecación
La capacidad de almacenamiento del lago era, antes de la apertura de la Ciénega, de 5,600 millones de m3 y se redujo al ponerse los diques. Pero con la presa de Poncitlán, construida en esa misma época, su capacidad volvió a subir hasta casi ocho mil millones de m3
La obra de los diques se realizó entre 1905 y 1910 a iniciativa del empresario y gobernador jaliciense Manuel Cuesta Gallardo, respaldado por el gobierno federal. 45 mil ha en el estado de Michoacán y cinco mil ha en Jalisco, para lo cual fue necesario encauzar el río Lerma desde la desembocadura del río Duero, hasta 10 kilómetros adentro del lago, a partir de Maltaraña
El bordo de la Ciénega “con una corona de cuatro metros y una altura de tres metros y medio, tenía un largo de cerca de veinte kilómetros desde La Palma hasta Jamay, atravesando el Lerma en Maltaraña”; dejó descubierta de agua una superficie de aproximadamente cincuenta mil hectáreas y le restó al lago unos 856 millones de metros cúbicos de almacenamiento de agua
De este modo, Chapala hoy tiene una capacidad total de 7,897 millones de m3 y una superficie total de 114,659 ha, de las cuales Jalisco ocupa 86% y Michoacán 14%