22.3.14

AGUA PUERCA...

Sin sanear, 80% del agua que consume el hombre
Víctor Chávez Ogazón

Este sábado 22 de marzo, Día Mundial del Agua, poco hay que celebrar y mucho que cuidar. El 80% del agua que se consume no se sanea, y sólo durante el 2012 casi seis mil millones de metros cúbicos de agua del subsuelo se perdieron, como resultado de las actividades del sector agrícola, la industria y los hogares. Mientras, se calcula que medio millón de tapatíos no tienen acceso al vital líquido y los estudios arrojan que en el 64% de esos hogares es la mujer la que la acarrea.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer unos datos económicos nacionales al respecto y recordó que cada 22 de marzo, desde 1993, se celebra el Día Mundial del Agua, establecido durante la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo en 1992 (Cumbre de la Tierra).

La ONU estableció que en el Día Mundial del Agua del año 2014 se discuta sobre el tema de "Agua y Energía". Hoy, entre los grandes desafíos del mundo, especialmente en las economías en desarrollo y emergentes, se encuentra la satisfacción de la demanda de agua dulce y de energía para las próximas décadas; siendo los más pobres quienes requieren urgentemente de los servicios de acceso al recurso, alcantarillado y electricidad. Según la FAO, a nivel mundial 1.3 mil millones de personas viven actualmente sin electricidad, 780 millones de personas carecen de acceso al agua potable y 2.5 mil millones de personas carecen de servicios de saneamiento.

El agua es importante para diversas actividades humanas, además del consumo, en la generación de energía requiere de la utilización de los recursos hídricos, en particular para las fuentes de energía hidroeléctrica, nuclear y térmica. En contrapartida, aproximadamente el 8% de la generación de energía global se utiliza para el bombeo, el tratamiento y el transporte de agua a los consumidores (Food and Agriculture Organization of the United Nations 2014). De hecho, el agua es necesaria para producir casi todas las formas de energía y a su vez, ésta es necesaria en todas las etapas de extracción, tratamiento y distribución de agua.

Se informó, en ese sentido, que durante el año 2012 se generaron 31.3 miles de millones de kilowatts por hora a partir de las plantas hidroeléctricas (Comisión Federal de Electricidad 2012). Por otro lado, en ese mismo año, el sector de generación de energía eléctrica (termoeléctricas e hidroeléctricas) utilizó un volumen de 159 mil 794 millones de metros cúbicos (Mmm3) de agua provenientes principalmente de fuentes superficiales (99.7%) y de acuíferos subterráneos (Instituto Nacional de Estadística y Geografía 2014).

En el mismo año, el número de acuíferos sobreexplotados en el país fue de 125, de un total de 653, lo que redunda en una pérdida neta de casi seis mil Mmm3 en dicho año. Entre los acuíferos con problemas de sobreexplotación se pueden mencionar Cuautitlán-Pachuca, Chalco-Amecameca, Zona Metropolitana Ciudad de México, Texcoco, Valle de Guaymas, Valle de Tecamachalco, Valle de Aguascalientes, Principal-Región Lagunera, Valle de Mexicali y Chihuahua-Sacramento.

El INEGI señala que el agua que se extrae del subsuelo por lo general se destina a diferentes usos económicos, como son el sector agrícola, el abastecimiento público y la industria. En el año 2012, la actividad agropecuaria fue el sector con mayor consumo del recurso (69.3% del total nacional), en tanto que el sector que presentó el menor nivel de consumo fue el industrial, con el 5.7% del total (Comisión Nacional del Agua 2014). En términos monetarios, el agotamiento del agua subterránea alcanzó un costo total de 29 mil 478 millones de pesos en el año 2012, es decir el 0.2% del PIB de ese año (Instituto Nacional de Estadística y Geografía 2014).

Destaca el INEGI que en nuestro país, algunas viviendas no cuentan con abastecimiento directo de agua y, en algunos casos, la dotación de la misma sólo se realiza algunos días a la semana, por lo que se requiere de trabajo adicional para trasladar, acarrear y almacenar este líquido para satisfacer las necesidades de consumo de los integrantes del hogar.

La encuesta revela que son las mujeres las que realizan el 64% del tiempo destinado a acarrear y almacenar el agua hacia el hogar, mientras que los hombres hacen el 36% restante; estas actividades comprenden el traslado, ya sea caminando o utilizando algún tipo de transporte, para cargar y llevar el agua a la vivienda desde una llave pública, el río, la pipa, o desde otro domicilio particular (Instituto Nacional de Estadística y Geografía 2009).

Se informa que la calidad del agua retornada al medio ambiente es un tema que requiere de especial atención, ya que si bien la generación de energía por medio de hidroeléctricas no merma significativamente las características originales del recurso, para el resto de las actividades económicas la situación es distinta.

El retorno del recurso hídrico al medio ambiente, después de su transitar por distintas actividades económicas, se realiza con cambios en sus cualidades originales, por lo que es necesario un tratamiento previo que permita su reincorporación al medio natural con las mínimas modificaciones.

En ese sentido, para el año 2012 se descargaron un total de 25 mil 794 Mmm3, de los cuales cinco mil 55 Mmm3 tuvieron algún tipo de tratamiento antes de ser retornados al medio ambiente. Es decir, que los restantes 20 mil 739 Mmm3 no fueron saneados, lo que corresponde a más del 80%.

El costo para el tratamiento de este tipo de descargas asciende a 64 mil 632 millones de pesos (Instituto Nacional de Estadística y Geografía 2014).