16.2.15

ARCEDIANO...

Arcediano: otro negocio “al estilo Jalisco”


El pasado 9 de febrero, el Congreso del Estado de Jalisco aprobó rehabilitar el polémico proyecto de la Presa de Arcediano. Esta presa aprovecharía las aguas del río Verde y las contaminadísimas aguas del río Santiago; aguas que reciben pesticidas, agroquímicos, desechos fecales, residuos de tequileras, es decir, aguas de un río que se ha convertido en un auténtico desagüe industrial. Todo ello forma un perfecto licuado de elementos y compuestos químicos potencialmente dañinos para la salud humana. De acuerdo a información de la Universidad de Guadalajara (Mural; 12/Jul/2010), Arcediano captaría aguas del río Santiago que se les registró niveles de contaminación excesivamente lesivos: niveles de nitrógeno amoniacal, 507 veces más alto de lo permitido; coliformes fecales, mil veces por arriba de lo que marca la ley; sulfuros con niveles 14 mil veces encima de la regla; y un largo etcétera.
Lo anterior motivó al ambientalista Pedro Arrojo Agudo, Premio Goldman 2003 (conocido como el Premio Nobel de Ecología), a señalar que “nunca” había visto nada igual, al pretenderse almacenar agua de “malísima calidad” en esta presa (El Informador; “La presa de Arcediano siempre fue inviable”; Dic/2009). A pesar de saberse lo anterior, al proyecto se le destinaron poco más de 700 millones de pesos en estudios (una desproporción con el crimen perfecto: estudios que no producen nada) durante el largo, conflictivo e infructuoso proceso que trató de imponer esta obra en los sexenios de Ramírez Acuña y González Márquez. Finalmente se canceló el proyecto Arcediano en 2009, debido a los “altísimos costos” que implicaba su construcción, pero nunca por sus perjudiciales impactos en materia geológica, ambiental y de salud pública (Mural; “Arcediano sí era ilegal”; 17/Dic/2009). Una presa que pasó de presupuestarse en 3 mil 200 millones de pesos (2003), para terminar costando 15 mil millones apenas seis años después (2009), supuestamente debido a las complejidades geológicas. El proyecto básicamente se encareció por los costos para el tratamiento del agua, al tratar de llevarla a condiciones aceptables de potabilidad, algo que nunca se sustentó ante la Semarnat. A la larga lista de anomalías se suma el hecho de que en 2003 la Semarnat entregó la Manifestación de Impacto Ambiental para su construcción, plagada de irregularidades, mismas que serían señaladas por la misma Semarnat en 2009, por lo que finalmente se abortó el proyecto. Ahora se pretende reactivar Arcediano como otro de esos jugosos negocios “al estilo Jalisco”: donde el Estado pierde, para que ganen influyentes empresarios