20.10.14

BASUREROS SIN RIENDA...

ntoxica tiradero Picachos afluentes del Río Santiago
OBSÉRVESE una descomunal montaña de basura que no es procesada por la lentitud de la planta. Dicha basura manda al subsuelo miles de litros de lixiviados.
El Occidental


Rosario Bareño Domínguez/El Occidental

GUADALAJARA, Jalisco(OEM-Informex).- Pobladores denuncian vertedero ilegal en el cerro de Picachos, por lo que la Universidad de Guadalajara y el CIESAS Occidente trabajan en mapas para documentar científicamente la contaminación.

"Si se hace (la descarga) por la parte posterior del sitio de disposición final, es porque se quiere ocultar o que no esté tan a la vista. Antes la descarga era por el frente (la parte que comparten con Picachos), ahora lo hacen por la parte posterior y están afectando cauces que son subsidiarios del arroyo grande de Milpillas y cuyas descargas son a todas luces irregulares", afirmó Gerardo Bernache, académico del CIESAS Occidente y especialista en el tema desde hace más de una década.

La empresa privada Hasars y el relleno sanitario del municipio zapopano Picachos, reciben cerca de dos y media toneladas diarias de desperdicios sólidos provenientes de distintos puntos de la Zona Metropolitana de Guadalajara, informó. 

Los pobladores de Huaxtla, Milpillas, San Lorenzo, Ixcatán y otros pueblos han señalado a Picachos y Hasars como responsables del deficiente manejo de los jugos que genera la basura, conocidos como lixiviados y que contaminan cuatro riachuelos, que se unen al arroyo grande Milpillas y esto lo han hecho desde hace 10 años. 

El especialista añadió "nuestra hipótesis es que son los lixiviados que por infiltración bajan y llegan al Milpillas que es tributario del Río Santiago. La Comisión Estatal del Agua tiene identificada la presencia de cadmio, que es uno de los principales metales que producen cáncer (...) y con eso ya hay prueba suficiente para actuar".

La descomposición de los productos orgánicos, los plásticos y los dispositivos electrónicos que llegan hasta este sitio generan "jugos" que contienen cianuro, arsénico, plomo, cadmio, cromo y otras sustancias que se filtran al subsuelo y, con las lluvias, llegan hasta los cuerpos de agua cercanos, según estudios académicos y los encargados por los habitantes de esa región.

Ni los aspersores para acelerar la desintegración de la basura en Hasars, ni la planta de tratamiento instalada en 2012 en Picachos son útiles para evitar que millones de litros de lixiviados lleguen al arroyo Milpillas y otros cuatro riachuelos, cuyos cauces se unen al río Santiago, unos kilómetros abajo de la barranca.

Puntualizó que han hecho visitas y les han comentado que la planta trabaja nada más ocho horas; hay casos en los que venimos y la planta está parada por alguna falla, que la tienen en reparación o a veces no tienen insumos para hacer el proceso de operación, explicó Alejandro Mercado, habitante de Huaxtla.

El problema se agrava en tiempos de lluvia cuando los contenedores de lixiviados se desbordan y el agua negra y contaminada corre más rápido. Aunque la gente dejó de tomar agua directamente del arroyo Milpillas, algunas reses beben ahí o el agua es utilizada para la producción de legumbres o frutales que se venden dentro y fuera de esos pueblos